jueves, 13 de octubre de 2016

El aborto existe, es una realidad, y penalizado o no siempre lo van a practicar, porque esto no depende de que las mujeres lo quieran practicar, las mujeres llegan a abortar debido a muchos factores independientes a sus deseos, en muchas ocasiones.
El aborto es un tema un poco complicado de manejar, ya que abarca muchos puntos de vista y diferentes circunstancias que enfrentan las mujeres y hacen que lleguen a tomar esta decisión.
En mi concepto personal no estoy de acuerdo con la practica, pero tampoco juzgo ni señalo a las personas que si son capaces de hacerlo.
Creo que la mejor forma en que el estado y la iglesia pueden contribuir a eliminar esta problemática, deben implementar programas de educación sexual tanto a los jóvenes como adultos, ya que esta práctica no es solo de adolescentes, también es practicada por mujeres maduras.
Deben también involucrar en estos programas a los hombre quienes tienen que ver con esta problemática de forma directa, crear conciencia de prevenir embarazos antes de llegar a él.
Pienso que la penalización de ésta actividad solo lleva un problema mayor, que es poner en riesgo la vida de las mujeres que buscan ayudas equivocadas en sitios clandestinos, donde muchas veces atentan contra su vida, donde no le brindan una buena asesoría, ni las hacen reflexionar.
Como dicen mis compañeros, la penalización solo aplica para mujeres pobres que no tienen con que pagar esta practica fuera del país, como lo hacen muchas mujeres y al final estan cometiendo el mismo delito.
Desde hace muchos años atrás, se descubrió que el feto tiene vida desde que es engendrado e interrumpir su desarrollo se convierte en un crimen, pero también sabemos y debemos entender  a aquellas mujeres que están embarazadas productos de violaciones de sus mismo padre, abuelo, hermano, etc.
Son situaciones tan impactantes que para poder entenderlas realmente tenemos que vivirlas.
El tema del aborto tiene múltiples opiniones divergente dependiendo en el concepto en que se encuentre la persona; hay quienes están de acuerdo, otros que lo rechazan y algunos que optan por una opinión intermedia, sea cual sea la opinión de las personas estas deben estar fundamentadas.

Autor: Shirly De Alba